Deseamos que experimentes las recompensas reservadas para aquellos que aceptan, sin temor, las responsabilidades que Dios ha dado a los hombres. La Palabra de Dios nos llama a ponernos de pie y a vivir conforme a aquello para lo cual Él nos creó, cumpliendo Su propósito en nuestras vidas.
Podemos seguir repitiendo los mismos patrones sin aprender de quienes nos precedieron, o decidir marcar un nuevo camino de fidelidad para nuestros hijos y para las generaciones que vendrán.
Ha llegado el momento de tomar decisiones importantes.

